
En un experimento inédito, la comunidad reemplazó los servidores digitales por un “servidor humano” compuesto por diversos perfiles -desde enfermeras y traductores, hasta adolescentes y adultos mayores-. La iniciativa procesó más de 25.000 preguntas provenientes de 68 países, demostrando que la conexión vecinal puede ser más eficiente que una tecnología que consume hasta dos litros de agua por consulta.

“Persistir en la recuperación de las Islas Malvinas es un compromiso que nos identifica y apoyar las herramientas que nos acerquen a ese objetivo histórico e irrenunciable es una responsabilidad asumida que nos une”, dijo el presidente de CAME, Alfredo González.
Representantes Empresarios, del Gobierno y Sindicales












