
Durante décadas, las escapadas a la nieve estuvieron asociadas casi exclusivamente al esquí y al snowboard. Sin embargo, el turismo invernal está atravesando una transformación. Cada vez son más los viajeros que eligen destinos de montaña para disfrutar del paisaje, la gastronomía y actividades en contacto con la naturaleza, sin necesidad de practicar los deportes de invierno.










