
La Argentina comenzó a incorporar de manera progresiva tecnologías robóticas en el sistema de salud, especialmente en áreas de alta complejidad. Desde cirugías mínimamente invasivas hasta diagnóstico molecular y planificación quirúrgica personalizada, los robots empiezan a ocupar un lugar clave en la medicina moderna, con un objetivo concreto mejorar la precisión, reducir el daño en tejidos sanos y acortar los tiempos de recuperación de los pacientes.


















