
La salud argentina avanza hacia la medicina asistida por robots

Este tipo de tecnología, que durante años estuvo reservada a hospitales de referencia en Estados Unidos y Europa, ya funciona en el país y marca un cambio de paradigma.
La lógica es pasar de procedimientos dependientes casi exclusivamente de la experiencia manual del cirujano a intervenciones guiadas por datos, imágenes tridimensionales y sistemas de control en tiempo real.
Uno de los campos donde este avance resulta más visible es la traumatología. En particular, las cirugías de reemplazo de cadera y rodilla atraviesan un punto de inflexión con la llegada de plataformas robóticas que permiten planificar cada intervención según la anatomía específica de cada paciente.
En ese contexto, el sistema Mako SmartRobotics se convirtió en una de las principales novedades tecnológicas incorporadas recientemente en la Argentina. Se trata de una plataforma de cirugía robótica asistida para reemplazos articulares que ya está operativa en el país y que, en su primer año de funcionamiento, permitió realizar alrededor de 100 cirugías de cadera y rodilla.
La proyección para 2026 es cuadruplicar ese número, impulsada por la demanda de pacientes y la adopción creciente por parte de los equipos médicos.
A diferencia de la imagen clásica del robot autónomo, este tipo de tecnología no reemplaza al cirujano. El profesional controla todo el procedimiento, pero se apoya en un brazo robótico inteligente que ejecuta el plan quirúrgico previamente diseñado y se detiene automáticamente si se intenta salir de los parámetros definidos. Este sistema de retroalimentación háptica funciona como una capa adicional de seguridad durante la intervención.

“El reemplazo total de cadera ha evolucionado tanto que las mejoras ya no dependen solo de la destreza del cirujano, sino de una combinación de planificación sofisticada, tecnología y un enfoque integral del paciente”, explica Andrés Anania, médico traumatólogo especialista en cirugía de cadera y rodilla y uno de los primeros en utilizar este sistema en el país. Además, es Miembro del American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS); Miembro Titular de la Asociación Argentina para el Estudio de la Cadera y Rodilla (ACARO), y fundador de Motion Clinic
La clave del procedimiento está en la planificación previa. Antes de ingresar al quirófano, se realiza una tomografía que permite reconstruir digitalmente la anatomía real del paciente. Con ese modelo tridimensional, el equipo médico define el tamaño, la alineación y la posición exacta del implante, con precisión milimétrica y en función de la biomecánica de cada persona.
Los beneficios clínicos se traducen en cirugías menos invasivas, menor dolor postoperatorio y rehabilitaciones más rápidas. Al respetar músculos, tendones y ligamentos, el paciente logra una recuperación funcional más natural y una mejor adaptación al implante. Además, una colocación más precisa impacta directamente en la durabilidad de las prótesis, que hoy pueden alcanzar hasta 30 años de vida útil.
En la Argentina, el sistema Mako está disponible en el Sanatorio Finochietto. , tras un proceso de incorporación que llevó dos años e implicó una inversión conjunta con el Grupo ASE-Medifé. En cuanto a los costos, no existe un valor único, ya que cada cirugía es altamente personalizada.
La incorporación de robots en la medicina argentina avanza de manera gradual, pero sostenida. Primero en centros de alta complejidad, luego con mayor volumen y evidencia local, y finalmente impulsada por la demanda de pacientes y financiadores.
La cirugía asistida por robots ya no es una promesa futurista, sino una realidad que empieza a redefinir cómo se opera, cómo se recupera y qué se espera de una intervención quirúrgica en el país.





Expertos médicos alertan sobre los riesgos del reúso de insumos quirúrgicos en Argentina
Salud 20/11/2025








Buenos Aires la “Ciudad más deseada del mundo” invita a visitarla en los próximos fines de semana XXL
Turismo19/03/2026

