Fort Lauderdale era la ciudad conocida principalmente por sus playas, sus canales y su cercanía con Miami. Hoy, la ciudad está atravesando una transformación que va mucho más allá del turismo tradicional: nuevos hoteles, restaurantes reconocidos internacionalmente, inversiones en infraestructura, la llegada de grandes marcas de hospitalidad y el hogar de grandes estrellas deportivas están convirtiendo a este destino en uno de los protagonistas de la nueva etapa turística del sur de Florida.