
El ecosistema emprendedor digital crece a un ritmo acelerado, y cada vez más mujeres lideran proyectos innovadores. Sin embargo, el acceso a financiamiento sigue siendo un obstáculo clave. Aunque la tecnología ha abierto nuevas oportunidades, los fondos de inversión tradicionales continúan destinando un porcentaje mínimo a startups fundadas por mujeres.











