
´´Carne viviente con moral y ética´´
Valeria Elías
Además, se desempeña como profesor adjunto en la cátedra “Astronomía y Ciencia Espacial” en la Facultad de Ingeniería Química, Universidad Nacional del Litoral (UNL).
Su obra
Choque
Josef se encontraba en una semana con alteraciones de su entorno, que naturalmente es pesado para con él, pero más grave en los momentos en los cuales observó y documentó esto. Los ámbitos laborales lo habían convocado sin previo aviso, él tenía todo un día perfectamente organizado, pero que sin pensarlo concluyó en hacer todas las actividades que le “corresponden”.
*
R- Hoy hacemos la actividad Josef ¿podrás con nosotros o estás ocupado?
J- Tranquilo Roberto, yo estoy.
*
Josef tenía varias actividades con su allegada al alma más cercana, su lucero del alba. Él le comentó sus implicancias y lo que debía realizar, a ella poco le gusto su poco descanso y todo lo que debía responder, pero accedió.
*
A- ¿Sabes que podrías decir que no y enfocarte en algunas cosas no?
J- No es tan simple
A- Agradece que son 3 cosas nada más…
*
Para comentar cifras, tan rápido que llegó, su progenitora lo convocó para la fiesta de la realeza familiar, a la cual por obligación debía ir… A él, poco le interesaba, pero debía (según él) hacerlo, accedió nuevamente.
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D- Tienes que estar Josef, toda tu familia va a estar allí.
J (en su mente)- ¿De que me interesa la familia? ninguno estuvo durante los problemas propios, además de que todos le dan la alabanza al que se consagra como el mayor ingeniero familiar, cuando no es más que uno mas del monton de la masa laboral empedernida.
D- ¿Hijo?
J- Si.

*
Y todo parecía manejable aun, seguía en los aposentos de la tragedia vestida de saco con guitarras y contrabajos, trompetas y un aire al último tango del viejo Gardel mirado por el Polaco, posteriormente iría a los atributos laborales, después con su pequeño peteribi que lo acompaña desde tiempos y por último con la fiesta de la hija del ingeniero.
*
P- Tienes que estar en nuestro cumpleaños, no puedes no estar.
J- ¿A qué hora?
*
Y así como una tormenta de ácido, un montón de peticiones llegaban una tras la otra, Josef, cada vez más diversificado se encontraba, pero mantenía esa sonrisa característica de él, con los dientes ahora opacos, su gran melena deshilachada, los huesos sobre la piel y un color transparente como el boldo.
*
R- JOSEF
A- AMOR
D- HIJO
P- AMIGO
H- PROFESOR
K- QUERIDO
…
*
Así una lista interminable de peticiones seguía, si Josef caía, producto natural de su estado deplorable de carne viviente con moral y ética, todos se enojaron (excepto A), de igual forma, si Josef opinaba mínimamente de sus opiniones respecto de lo que sentía vienen los llantos, las ofensas, las críticas, las puesta en escena, la idealización y todo pesos que Josef cargaba en su espalda rojiza y muerta, acompañado con el peso del hambre de la vida, con su llama de esperanzas consumida por los otros y por lo cual los otros esperan más de él, no más de que haga poco cualitativamente, esperan más cuantitativamente en función de los caprichos de cada uno.
El golpe de realidad se traduce en ello, ese pensamiento que (E) Y (A) le remarcaban.
¿vivís por ellos? ¿ellos no saben estar solos?
*
J- No entienden lo que dicen
*
Martes, 10, 1995-Diario NT:
Joven, de nombre JOSEF es encontrado con un disparo en el corazón, no hay armas, ni indicios de robo, simplemente un hueco o lo que los profesionales llaman como “INFARTO DE AUTOELIMINACIÓN”
Ignacio José Podestá







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